Qué significa realmente vivienda llave en mano
Una vivienda llave en mano es una casa que te entregan terminada, lista para entrar a vivir. Firmas con una sola empresa y esa empresa responde de toda la obra.
No tienes que contratar por separado al albañil, al fontanero, al electricista y al carpintero. Tampoco tienes que coordinarlos. De eso se ocupa quien lleva la obra.
La idea es sencilla: un contrato, un interlocutor y una fecha de entrega de llaves. Lo que cambia de un contrato a otro es hasta dónde llega ese «terminada». Por eso conviene leer con calma qué se está firmando.
En Tejados Garcia el servicio va desde el proyecto hasta la entrega de llaves, con un solo interlocutor durante toda la obra. Esa es la base. Los detalles de cada casa se fijan en el presupuesto.
Del estudio previo al presupuesto por partidas
Todo empieza antes de poner un ladrillo. Alguien tiene que ir a tu parcela, mirar el terreno, tomar medidas y revisar el proyecto que llevas.
Con eso se prepara un presupuesto por partidas. Es decir, el precio no es una cifra suelta, sino una lista: cimentación, estructura, cubierta, cerramientos, instalaciones, acabados. Cada capítulo con su importe.
Esto te sirve de dos maneras. Primero, ves en qué se va el dinero. Segundo, puedes comparar con otros presupuestos sin comparar peras con manzanas.
Desconfía de una cifra global sin desglose. Si no sabes qué incluye, no sabes qué te falta. Pide siempre el detalle y pregunta por cualquier partida que no entiendas.
Si quieres una idea de cómo se reparte el coste en una casa de tamaño medio, tienes el artículo sobre el precio de construcción de una casa de 150 m2.
Paso a paso: lo que cubre el contrato hasta la entrega
Aunque cada obra es distinta, el recorrido suele ser parecido.
Primero, el estudio del terreno y del proyecto. Después, el presupuesto y la firma. Con el contrato firmado, se prepara la parcela y se hace la cimentación.
Luego viene la estructura y la cubierta. Cerrar el tejado cuanto antes protege la obra de la lluvia, y lo que hay debajo puede avanzar con más tranquilidad.
A continuación, los cerramientos y las instalaciones: electricidad, fontanería, climatización si está prevista. Después, los revestimientos, los suelos, la carpintería y la pintura.
Por último, la revisión final y la entrega de llaves. Antes de dar la obra por buena, recorre la casa con quien la ha construido. Abre puertas, prueba grifos, mira los enchufes. Es el momento de anotar cualquier cosa pendiente.
Todo este recorrido lo coordina una sola persona. Si algo falla en una fase, sabes a quién llamar.

Qué gastos suelen quedar fuera del precio
Aquí es donde se llevan sorpresas muchos compradores. Que la casa sea llave en mano no quiere decir que todos los gastos de hacerla estén dentro.
Suelen quedar aparte los impuestos y tasas de la obra, la licencia municipal y los honorarios de arquitecto si el proyecto no viene incluido. También las acometidas de agua, luz y saneamiento, según cómo esté la parcela, y el mobiliario y los electrodomésticos.
Otros gastos habituales son la escritura de obra nueva y su inscripción, el seguro de la obra y, a veces, el jardín, el vallado o la piscina. Depende de lo que se haya pactado.
No te hablo de importes porque cambian según el sitio y la casa. Lo importante es esto: pide que el contrato diga por escrito qué entra y qué no. Que no quede nada «sobreentendido».
Y deja un margen en tu presupuesto personal para lo que no esté cerrado. Las obras tienen imprevistos, y es mejor contar con ellos que enfadarse después.
Cómo comparar presupuestos sin equivocarte
Cuando tengas dos o tres propuestas, no mires solo el total. Ponlas una al lado de otra y revisa partida por partida.
Fíjate en las calidades. Una casa puede llevar suelo cerámico o parquet, ventanas sencillas o de más prestaciones. Si un presupuesto es mucho más barato, mira qué materiales lleva detrás.
Mira también qué se ha dejado fuera. A veces la diferencia de precio está justo en una partida que otro sí incluye, como la urbanización de la parcela o las instalaciones.
Pregunta quién será tu contacto durante la obra y cómo se te informa del avance. Y confirma qué pasa si durante la obra pides un cambio: cómo se valora y cómo se aprueba antes de hacerlo.
Un buen presupuesto se entiende de una lectura. Si necesitas que te lo expliquen tres veces, algo no está claro.
Pide tu estudio y presupuesto
Si estás pensando en construir, el primer paso es que alguien vea tu parcela y tu proyecto. En Tejados Garcia vamos a ver la obra donde esté, tomamos medidas y te preparamos un presupuesto detallado.
Así sabes qué se va a hacer y cuánto cuesta antes de firmar nada. Contacta con nosotros y cuéntanos qué quieres construir.
Preguntas frecuentes
¿Qué necesito llevar para pedir un presupuesto de vivienda llave en mano?
Lo ideal es llevar el proyecto, si ya lo tienes, y saber dónde está la parcela. Con eso se puede ir a verla, tomar medidas y revisar lo que hay. A partir de ahí se prepara el presupuesto por partidas.
¿Tendré un solo contacto durante toda la obra?
Sí. En el servicio de vivienda llave en mano trabajas con un solo interlocutor desde el proyecto hasta la entrega de llaves. Así no tienes que coordinar a cada oficio por tu cuenta.
¿Puedo ver el presupuesto antes de firmar?
Sí, y es lo normal. Se te entrega un estudio con el presupuesto detallado para que sepas qué se va a hacer y cuánto cuesta antes de firmar nada.
¿Qué hago si no tengo proyecto todavía?
Cuéntanos tu idea y el terreno que tienes. Se puede empezar viendo la parcela y hablando de lo que quieres construir. Los pasos concretos se acuerdan después, según cada caso.